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martes, 12 de julio de 2011

Una carta perdida o una pérdida de carta.



Esta madrugada fue como un sueño... como si años atrás una presencia en su cumpleaños estuviese viendo la luz del amanecer a mi lado. 
Me volví a dormir profundamente y sólo cuando la luz del sol se filtró por mis párpados me desperté. Y aquí sigo...
Mis ojos tropiezan de vez en cuando con algún recuerdo tuyo; con algo que tus manos han tocado o con algún adorno de tu presencia en las calles. 
No te añoro. Sin embargo a veces te pienso...
Agradezco tu paciencia para leer estas líneas que no pretenden nada, salvo hacerte saber el mejor de mis deseos HOY en tu cumpleaños y siempre. Entretanto hay algunas cosas en mi vida que rozan la desesperación y que es menester afrontarlas con tu paciencia. Me encuentro en una de esas buenas horas.

FELICIDADES.



miércoles, 6 de julio de 2011

Existencia... existencia... existencia.



Todo es aleatorio. Hasta la forma de morir y de ser enterrado vivo. La sangre no es más que una botella de agua vacía en la cual se vierten las espinas que salen de mis ojos.

La vida: un concepto aleatorio...

La Belleza escrita con mayúscula: un misterio impenetrable que mata a su entera disposición.

La soledad: verdad que nos envuelve en piel con la capacidad de camuflar para sobrevivir.

La música: posible bálsamo para romper el dolor de lo contingente.

Mis manos: dos ridículas armas que me abren paso en el terror del existir.

Mis ojos: dos cuencas vacías llenas de sangre.

Mi pecho: hogar o habitación donde se alberga la máquina de nimiedad. Futuro país del cáncer.

Corazón: "algo" que se dice vivo.

Boca: espacio donde se anidan las palabras ciertas o falsas; correctas e incorrectas.

... ante este catálogo de agravios y buenas intensiones, ¿Qué resta decir?

Unas palabras se asoman:

Es más fácil ser poeta 
que ser hombre.


lunes, 14 de febrero de 2011

De la amistad... y el tiempo.

   Hoy mis palabras tienen poco alcance. Decía José Blanco Regueira que el lenguaje siempre queda en deuda con la realidad por más que se le intente nombrar y renombrar.

1. Hay una frase ya muy hecha -por no decir coloquial- en la que muchas personas justifican o nombran la presencia de la ausencia de amigos. "¿Amigos? con los dedos contados de la mano... y sobran dedos".
2. A muchas de las personas que han puesto su confianza en mi y que han entrado a la sencilla vivienda que tengo, les consta que cosas materiales como una casa, auto, cuentas en el banco, viajes, ropa de marca, etc; no los tengo. Y no me quejo, así he decidido vivir. De ahí que me atrevo a decir que los libros; los cómics; las películas y los videojuegos son mi riqueza material.
3. Meditando detenidamente los dos puntos anteriores puedo decir sin pretender parecer arrogante que soy millonario. Dedos no me sobran para contar a mis amigos. ¡Me faltan manos para nombrarlos! Ellos son mi auténtica riqueza. En esta breve clasificación puedo afirmar sin temor a equivocarme que también entra el amor que me acompaña y que ha decidido compartir su corazón y soledad conmigo. S. Marlen Gracias por tu soledad y amor.
4. Si obligo a mi razón nombrar a cada uno de mis amigos tal vez algunos se vean traicionados con la memoria que a veces caprichosamente es selectiva y se escape nombrarlos. Por justicia y respeto en este punto no haré mención de cada uno de ellos.
5. Sólo mencionaré a uno por la ternura de la infancia y la trascendencia de la misma: Waldo Solano Trujillo. Mi amigo desde el Kinder y la Primaria; la historia de ésta amistad se hilvanó desde los juegos infantiles hasta las travesuras en las que no avisó a su mamá que iría a mi casa. Eramos dos pequeños cachorros que sólo les importaba jugar. El devenir propio de la vida en sociedad nos llevó por distintos caminos y como consecuencia vivimos con la presencia de nuestra ausencia... sin los juegos; las travesuras y los cambios propios de la adolescencia. No se diga de la vida sentimental ni profesional. Perdimos esa oportunidad y cualquier medio de comunicación para compartir esas experiencias. De esa separación física ya hace más de 25 años. Fue gracias a las llamadas redes sociales que nos "encontramos". La separación física sigue presente pero el espíritu de esa amistad está tan viva como la vez que jugando en la primaria se cayó (o lo tiré) y se raspó en la cabeza. Las cicatrices que llevamos nos hacen recordar que el pasado fue real.
6. Sirva estas palabras para refrendar mi promesa de algún día volver a vernos... físicamente. Antes que el tiempo terminé por devorarnos y sólo seamos recuerdo de una infancia lejana.


martes, 25 de enero de 2011

Distancia...


Ahí viví la alegría distancia, de aquel primer sentimiento.
Alberto Cortéz

¿Qué fue de los campos de fútbol atrás de la enorme vecindad que estaba frente a mi casa?
¿A dónde se fue la tienda de la señora "viejita" que siempre me daba mi "pilón" cada que iba por unos dulces y sonreía con su diente de oro?
¿Cuándo tomaron la decisión de cortar los árboles donde jugué y podía cortar jugosos y ricos higos?
¿Porqué los ríos han sido entubados y vestido de concreto?
¿Qué fue de esa banqueta donde se podía jugar "meta", 'tacón', trompo y balero?
¿A dónde se fue la tienda de don Pepé y sus 'futbolitos'?
¿Quién autorizó tirar las paredes donde dormí y viví con mi familia?
¿Cuándo cambió de color el kinder y la primaria donde tuve mis primeros juegos y alegrías?
¿Qué fue de mis amigos?
¿Qué fue de mi?

Son algunas preguntas que se quedan en mi ante la imagen de ese imponente cerro que milenariamente ha visto el desarrollo de ese barrio a sus faldas. Inexorable testigo del cambio y del azar.










miércoles, 8 de diciembre de 2010

Del intelecto y otras preguntas

El complejo hecho de estar Yo escribiendo y Ustedes leyendo es posiblemente una presunción o un acto racional. Por ende esta dialéctica actividad puede tal vez pensarse como un producto o fruto de aquello que han llamado intelecto o inteligencia.
Las dos definiciones son distintas.
Intelecto: Algunos griegos lo llamaban como una facultad voluntaria y pensante, que trata de entender el orden del cosmos.
Inteligencia: Como el conjunto de funciones, que en conjunto determinan las experiencias de los sujetos; a llamarse: memoria, voluntad, sensibilidad y sentimientos.
Desde el orden psicológico definir y separar ambos términos ha sido un tanto ambicioso y tal vez desgastante. Ya que la psicología (en su mayoría) en su ejercicio de producción de saber se ha venido limitado por remitirlo Todo a la historia personal en términos de carencias o traumas.
Lo cierto es que en este breve ejercicio discursivo hemos tal vez empleado en mayor o menor grado los dos conceptos.
Somos el reflejo de nuestro intelecto y la proyección de nuestra inteligencia.
En nuestra vida cotidiana, ¿Qué somos más?
¿Intelectuales? o ¿Inteligentes?
¿Nuestros gobiernos e instituciones ven la diferencia?

El aroma de un café se asoma y escapa a estas preguntas.

domingo, 21 de noviembre de 2010

CINEMA PARADISO... el cine dentro del cine.


Somos muchos los que vemos nuestra vida como una película, con su trailer, pre-estreno y alfombra roja. Con uno o varios protagonistas; un personaje secundario; un narrador y una final no siempre feliz.

Son más de 20 años desde que Toto dejó su pueblo de Giancaldo. El recado de su madre informándole la muerte de Alfredo aparentemente no tiene ningún sentido e
impacto en él. Los recuerdos le asaltan íntimamente reviviendo cada uno de ellos como si nunca hubiera salido de su tierra.. y como si su corazón no hubiese dejado de amar.

Una historia del cine dentro del cine. El impacto del séptimo arte en la vida de los pueblos y la creación de imaginarios y leyendas.
Cabe destacar la excelente música del maestro Ennio Morricone y el tema de "amor" por parte de la hija del compositor.

Mientras reviso la banda sonora de mi vida con sus personajes... sorbo una taza con Café.

lunes, 4 de octubre de 2010

Carta sin hojas para una mujer (reposteo)


Carta sin hojas para una mujer   (De un escrito de hace cinco años)

Esto de mirarte por horas y no tocarte no me está gustando. Este limbo frío y solitario en el que permanezco está acabando conmigo poco a poco y no sé que hacer. Estar en esta dimensión es peor que permanecer en una cárcel. Me siento como una nube encerrada en un mundo sin rejas, donde el ambiente es más liviano que el aire, pero que me provoca una angustia de piedras.
Soy un soplo helado cerca de ti, y aunque esté tan cerca y puedo ver tus hermosos ojos brillar, no consigo encontrar el calor de tu cuerpo. Pensándolo bien, concluyo que no estoy en el paraíso. -En el paraíso estuve sin saberlo-, cuando en tus pechos cálidos encontraba tu aroma azul, ese olor que se iba directo a mi alma pasando por los instintos más animales que poseía. Ahí, en tus senos, es en donde quisiera estar. Y no aquí. Tan cerca pero tan lejos como dicen algunos...
El estar aquí y que no me mires me parte el alma y experimento la sensación real de que no circule ahora sangre por mis venas, como cuando llegué mojándome a las 3 de la mañana a que me dieras el tiro de gracia.
La sonrisa que le regalas a otras personas aumenta la sensación de vacío en el vientre que en realidad no tengo, y produce los mismos celos elementales que sentía antes, porque no soportaba, en silencio, que alguien me “robara” la facultad de hacerte feliz... necedad por la cual, estúpidamente, lamenté alguna vez no ser Superman y tal vez no tener alas.
Quiero que de nuevo me hables, me escribas al celular, que me beses... Cuando me tocó estar separado de ti, en el cuarto, en la ciudad o cerca de la muerte pensaba que era lo peor. Ahora sé que es peor verte y que no me prestes atención;  ahora no puedo hacer nada, la impotencia también es mi enemiga en este momento.
Quiero abrazarte, tenerte, y decirte lo mucho que te amo. Al tiempo que pienso que me siento satisfecho porque cuando pude te lo dije... te lo dije muchas veces y hasta el día de hoy pienso que creíste en mí. También me demostraste que me amabas, y para mi felicidad pienso que de hecho fuiste mía y yo tuyo, y que nos amamos sin reserva hasta donde se pudo.
Hice lo correcto, tú eres el amor de vida y eso no va a cambiar, será así... Lástima que en el momento no te lo pueda transmitir, me lo impide esta realidad, porque no me escuchas, no te puedo besar y tu tampoco. Siento como si estuvieras ciega, y por si fuera poco el frío me está matando nuevamente. Siento mucho frío, y el frío me deprime. Aunque tus modos ajenos a mí me duelen más.
A veces lloro en silencio y derramo las lágrimas que no tengo, porque ahora todo es tan diferente que ni me puedo desahogar llorando. Pero eso sí, sigo aquí detrás de ti buscándote, a donde vayas ahí estaré, buscando el mejor ángulo para verte sin advertirme. Te acompañaré aunque lleguen los días en que ya no sea nada para ti. Te seguiré amando pese a seguir siendo, quién sabe por cuanto tiempo más, el mismo pensamiento errante en el que el azar me convirtió el día en que me morí.

El día que me mataron no tenía la menor idea de que esto me pasaría, lo cual, vengo a saber ahora, es algo común entre las personas que hemos tenido la misma suerte.
La historia la sabes casi toda:
Salí muy temprano a la imprenta para ver lo de una publicación especial para ti: tu libro, tu novela. En el camino fui víctima del absurdo azar. Personas que se enfrentan y dicen pelear por personas como nosotros, resultaron matándome. ¿Quiénes fueron? Todos saben pero no lo saben.
Al doblar la esquina de la casa, un fuerte golpe en la boca del estomago, me quito el aire y fui a parar dentro de un camioneta. No era el único. Yo era la compañía de otros tres golpeados y atados de manos. Por sus rostros sudaban a miedo y muerte.
El camino no lo recuerdo, ya que el tiempo se convirtió en verdugo y mi sentido de orientación perdió su funcionalidad. Uno supone que la oscuridad se acerca. Hombres completamente vestidos de negro y apuntándonos con armas cortas nos gritaban que bajáramos la vista.
Cuando pisamos tierra, me pusieron un pañuelo con el que vendaron mi cara, esa fue la última vez que ví con vida algo, pero antes sequé mi sudor. Estaba helado. Se apoderó de mi un frío de terror, desde ese momento sentí mucho miedo, pero no tanto como el que me esperaba y siento ahora. Comencé a sudar y contrario a los demás que reventaron en lloriqueos, estuve atónito, mudo, con el estomago muerto. El terror no me había hecho entender que estaba en muy serios problemas.
El “comandante” llegó minutos después, escoltado por varias camionetas que irrumpieron en el lugar con un ronroneo abrasador. Nos hicieron comparecer uno por uno ante él. Yo fui el primero. Me preguntaron pormenores de las demás personas, y le expliqué que no sabía nada de ellas; pero el “comandante” después de advertirme que no tratara de salvar a mi “amigo” y que no ocultara nada de lo que supuestamente sabía de los otros, notificó mi destino en el tono más grave, aterrador y cruel que recuerdo haber escuchado en vida.
—Están en problemas y los vamos a chingar.
El miedo de esas palabras me hizo creer que me estaba mirando fijamente, creencia que segundos después afirme por estos gritos:
—Además esto es consecuencia de los escritos que haz publicado en ese periodiquillo. ¡Mira que criticar a tu propio gobierno! El problema no es que la gente te lea... ¡¡¡Casi nadie lee!!!. Sino el eco que se empieza a hacer y que cuestiona a la poca gente que piensa. Así comienzan algunas revoluciones, lo malo para el que las genera, es que no ve ni goza en vida de esos resultados.
Su disposición para matarnos salió como una neblina de alcantarilla que penetró en mi ser hasta la fibra más profunda de mis pensamientos. Una gota de sudor helado salió de mi frente y rodó hasta donde pudo por mi cuerpo, tuve que apretar en no sé que parte para no orinarme, y reventé en un llanto suave, apretándome los dientes hasta que me sentaron de nuevo en la parte trasera de una camioneta.
Y ahí, hecho un manojo de miedo, indefenso y amarrado con la mente puesta en mi muerte, tus recuerdos llegaron como ráfagas, como flachazos de un fotógrafo desconocido. Es indescriptible la angustia y lo que diga sobre mi amor por ti y lo que sentía en ese momento es insuficiente, además de desnudar mi incapacidad de describir con palabras sentimientos tan fuertes, tan vivos y únicos.
Lo que vino después fue el proceso de calmarnos. Nos dijeron que fue una equivocación y que regresaríamos a nuestras casas sin problemas. Aunque nos mantenían vendados, según ellos para que no los reconociéramos y evitar futuros problemas. En el viaje de regreso decían que no podíamos decir nada de lo que había pasado, que nada de denuncias, que nos mantuviéramos al margen de cualquier acción contraria a ellos, que olvidáramos lo que pasó y que el que hablara se atenía a las consecuencias...

En esas estaban, cuando sentí el disparo.
Debí ser el primero porque no recuerdo haber escuchado más.
Entró en mi cabeza y sentí un fino hilo de calor en la abertura que produjo, precedido por un tremendo ruido seco dentro de mi cabeza que supongo ha de ver sido cuando la bala rompió el hueso de mi cráneo. Debo decir, que después, lentamente mi conciencia se fue enfriando al compás de las imágenes de mi vida... en las que nunca faltaste Mujer. De esta manera entré a este mundo frío en el que estoy.
Yo no sé que más va a pasar. Aquí la gente es amable y estamos más cerca de ustedes los vivos de lo que se imaginan, más cerca de lo que uno mismo se imaginó cuando era uno de ustedes. Aquí esta tu abuela Cucha, y un pequeño Angel con cara de niña que carga en sus brazos y pregunta por ti. No sé bien, pero aquí estamos todos como esperando algo, no sé qué exactamente, pero tengo miedo -que puedo soportar gracias a este angelito-, porque no se qué más pueda pasar. El hecho en sí de verte y no tenerte hace que me siga muriendo aún después de muerto. No se en que cosas de la razón me equivoqué, y eso hace más vivida mi real muerte. A veces me da risa, que te da frío o escalofríos cuando me acerco, como en las películas.
Para "salirte", tengo que hacer un curso intensivo de dos meses y ya me inscribí. Tengo ganas de hablarte y contarte un poco de cosas que nos preguntábamos cuando estaba allá, porque aquí a uno le resuelven las dudas, esa es una de las pocas cosas que me gustan de estar aquí... Quiero decirte, por ejemplo, que la respuesta a si alguien sentía el amor como nosotros es NO. La gente se quiere bastante, pero no en la forma en que nosotros nos amamos. Aunque ya me dijeron que en el curso le indican a uno que no compartamos este tipo de informaciones. Sin embargo yo no creo que vaya a cumplir con eso.
Voy a terminar ese curso porque te quiero decir lo que pienso... que me compraré un cometa y tal vez así te extrañe menos; que construiré un cielo para cuando vengas acá y que te extraño con todas las fuerzas de mi alma, incluso después de muerto.

PD: Es más fácil y trascendente llorar con las hojas de un libro, que con un disco duro.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Breve reflexión sobre el pueblo y sus barrios.

En esta moda del Bicentenario el gobierno ha destinado recursos económicos, intelectuales y artísticos. Todo esto con un fin: legitimar el discurso oficialista y justificar bajo el manto de la ilusión el estado que guarda la nación.
Cada etapa de la historia tiene a sus intelectuales ya sea para crear una historia oficial o justificar la llegada de un nuevo gobierno. Sea dicho de paso, en cada nueva etapa histórica hay un discurso que le dará una justificación tanto social como meta-histórica al propio devenir de la existencia humana. Y es en ese discurso que se omite-muchas veces de manera arbitraria- los sucesos reales que determinan el presente de un país; las vivencias y la lucha de la gente que verdaderamente con su trabajo impulsan el crecimiento de su sociedad; lo cotidiano y característico que tiene tanto una ciudad como un pueblo que lo hace ser lo que es...


Valgan estas sencillas palabras para recordar y reflexionar que es lo que realmente se va a celebrar en México. ¿Enarbolar a los héroes ya tan trillados y tan oficialistas? ¿Repetir hasta el cansancio que somos libres en un país donde los militares matan a los civiles y no pasa nada? Más preguntas se asoman... y tal vez la respuestas se oculten en ese mundo de sombras del oficialismo.
El video es -porque no decirlo- un acercamiento para reflexionar sobre aquellos a los que la historia oficial no toma en cuenta y que sin embargo son el motor generador de historia: el pueblo y sus barrios.



lunes, 16 de agosto de 2010

"Goodfellas", un círculo de valores

"Desde que tuve uso de razón, siempre he querido ser un Gangster..." 
A golpe de excelente música norteamericana de la década de los 60’ y 70’, Martín Scorsese nos introduce en el mundo del crimen a través de la vida del mafioso Henry Hill, recogida en el libro Wiseguy de Nicholas Pileggi. Una película que se disfruta en todo momento. ¿Cómo puede Scorsese plasmar tan bien esas situaciones entre mafiosos? Tal vez la cooperación del mismo Pileggi en el guión.
¡Qué mafiosos! Una de las mejores parejas para estos papeles (Robert De Niro & Joe Pesci) que dejan frases como:
"DeNiro -¡Vas a cavar el hoyo, vas a cavar el hoyo y lo vas a hacer tu solo!"
"Pesci -Como si fuera el primero que cavo".
Que decir de Ray Liotta que junto con Scorsese crea un personaje digno de nominación. El ritmo de la pelicula nos atrapa en un sinfín de detalles que no se pueden dejar de admirar. Un tipo de ritmo que se centra en una historia, y va contando pequeños detalles y anécdotas que son los que realmente hacen la película.
Es inevitable pensar en la ética y valores que hay dentro de este círculo de personajes.
La música es un breve recorrido por la historia musical de los E.U. en la segunda mitad del siglo pasado.
Es una lección de película.

lunes, 2 de agosto de 2010

Aculco... (reposteo)

Ayer 1 de agosto fue dada la noticia del nuevo Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO. Por tal motivo reposteo algo que escribí hace unos meses en otro espacio.


Navegando en la red social del Facebook me encontré con un grupo que me remitió a una de las páginas más entrañables de mi existencia: mi vida en el pueblo de Aculco.
Mi padre nos llevó a su tierra natal allá en el año de 1985, un mes antes de los sismos del 19 de septiembre. Yo tenía en aquel entonces 11 años. Los primeros meses fueron muy difíciles para mi, ya que estaba acostumbrado a la vida de Barrio... de los barrios bravos de mi querido D.F. En Aculco terminé la primaria y posteriormente la secundaria... ésta última con no muy buenas calificaciones; esto lo viví rodeado de amigos que fuí forjando con el paso de esos primeros años en ese pueblo tranquilo e histórico. Mis primeros amores y lágrimas fueron ahí... en Aculco. Toda esta serie de recuerdos y vivencias me vinieron de pronto como una cascada a partir de encontrar un Blog en el Facebook que tiene como punto de encuentro el interés por ese nuestro querido pueblo.
Aculco es uno de los pueblos llamados Pueblos con encanto del Estado de México; la historia por la independecia de México tiene una página muy importante que se escribió en Aculco: ahí pernoctó el cura Hidalgo a su regreso del Monte de las cruces los días 6 - 7  de noviembre de 1810, dándose lo que conocemos como la Batalla de Aculco... pelea que por cierto perdió.
Aculco no sólo tiene historia, sino que la riqueza de su arquitectura -a pesar de la modernidad- hace de él efectivamente un pueblo con encanto. Sus leyendas y calles hacen pensar que el tiempo se detuvo en algunos espacios.
Aculco tiene bellezas naturales. Sus dos cascadas -La Concepción y la de Tixhiñu- y la imponente Peña de Ñado hacen que varios turistas practiquen el rapel o inclusive varias firmas automotrices toman los paisajes para sus comerciales. "¿Y la cheyenne apá?
Aculco tiene la fama en la capital mexiquense por su amplio catálogo en productos lácteos. Hay quien dice que los mejores quesos del Estado son de allá... y yo creo que tienen mucha razón. Cada que voy procuro traer a mi Fortaleza de la soledad varios quesos... y además del mercado llevó algo que cada que lo platico se quedan con una cara de asombro: Chicharrón de res. Es un platillo que se hace con las víceras del animal en cuestión en una forma muy parecida a las carnitas y cuyo sabor es excepcional.
Aculco está gestionando ser patrimonio cultural de la humanidad, ya que la historia lo marca como uno de los accesos o paso obligado de lo que en la época Colonial se llamó Camino Real de Tierra Adentro.
Aculco es la tierra de mi padre. Tierra donde están mis raíces y mis recuerdos. Yo nací en el D.F., soy orgullosamente defeño de nacimiento; vivo en Toluca, soy Toluqueño por convicción; viví en Aculco, y soy Aculquence de corazón.

*Las fotografías son del Blog: http://elaculcoautentico.blogspot.com/

miércoles, 30 de junio de 2010

Música... un pendiente en mis sueños.

"La vida sin música sería un error" F. Nietzsche

Recuerdo que más o menos cuando tenía cinco-seis años, mirando las caricaturas del canal 5 apareció un comercial que iba a cambiar mi vida. El anuncio comercial era sobre un disco de Richard Clayderman... las notas que alcancé a escuchar se quedaron en mi, y el deseo de seguir escuchándolas cobró tal fuerza que pedí me regalaran ese disco.
- ¿Y cómo se llama? -preguntó mi padre extrañado por la petición.
- No sé, sólo me acuerdo que es de piano y un señor que sale en la portada -fue lo que alcancé a decir con mi memoria a corto plazo traicionada.
Pasaron unas dos semanas y un disco llegó a la casa. La forma en que llegaban los discos a la casa familiar era conocida por nosotros: un enorme disco de acetato en una bolsa de papel. El disco lo saqué como pude de la bolsa y cuál sería mi sorpresa que NO era el disco. Cosa curiosa con el tiempo y mucho después de la adolescencia se convirtió en uno de mis discos favoritos, era la banda sonora de "El golpe" (The sting). Mi deseo de volver a escuchar las notas tocadas por el güero francés creció más.
Fue como al medio año que en unos XV años volví a escuchar esas notas de Balada para Adelina... fue en esa bodega que sirvió como salón donde volví a estremecerme con la música. Ahí mi padre obtuvo el dato y a la semana ya tenía el disco en mis manos.
Cuando lo puse en el tornamesa y empezó a girar... me recosté en el suelo para escucharlo mientras mis hermanos merendaban pan con mermelada o cajeta. En ese momento el mundo se detuvo o sólo puede decir que tal vez para salí por un momento de él. Lo sublime que fueron para mi esas notas marcaron mi vida y un deseo enorme de aprender a tocar el piano se apoderó de mi. Siguiente petición: un piano.
Por obvias razones esa petición nunca se materializó. Lo que si tengo que agradecer es la cantidad de discos que llegaron a mis manos para poner en el tornamesa y gracias al equívoco con el primer disco, se puede decir que nació en mi el hábito de escuchar verdadera música.
Con el paso de los años dejé de escuchar a Clayderman y aprendí que no era un pianista, sólo un interprete. Pianistas y músicos de los que he sentido esa pasión por la música y que de una forma u otra han dejado su huella no sólo en mi espíritu sino en mis "recopilaciones": Daniel Barenboim, Sviatoslav Richter, Rudolf Serkin, Borís Berezovski, Vladimir Ashkenazy, Sergei Prokofiev, Phillip Glass, Ennio Morricone, Gleen Gould...
Ellos están vibrado conmigo y su música... Ya no pongo música en un tornamesa, a veces en el celular o en el equipo de sonido.
Tal vez y ahorre... y algún día me compre al menos un teclado.
Ya no me recuesto en el suelo... de vez en cuando meriendo pan con mermelada o cajeta.



Tan fácil que se ve...

viernes, 11 de junio de 2010

Futbol... casos de la vida real.

Mi primer encuentro con un balón fue cuando yo tenía más o menos cinco años, el balonazo en la nariz vino a enseñarme -por medio de esa analogía de la vida- mi éxito en las canchas. Dos años después anoté mi primer gol... anotación que sólo yo lo celebré; porque sin darme cuenta lo metí en mi propia porteria. 
La vida me fue enseñando que no hay mucha diferencia entre un pártido de futbol y lo cotidiano, antes bien, son dos nítidos reflejos en los que se reflejan no sólo los goles y los pénaltys de la existencia; sino tambien los fueras de lugar que el azar y nuestras decisiones nos van colocando en la cancha de la vida.
... y es aquí donde estamos... jugando y tal vez para algunos sin saber qué posición es la que están jugando. Lo cierto es que aspiramos meter un gol para celebrarlo, no importa ser dios para meterlo con la mano.
Mientras los recuerdos llegan a mi segundo tiempo, veo en el espejo el reflejo de lo que soy a partir de ese balonazo... un novato con el tábique nasal desviado que mete gol en su propia porteria.

lunes, 7 de junio de 2010

De escribir y vivir

¿Para qué escribir?
¿Se vive para escribir o se escribe para vivir?

Son sólo palabras en una forma lógica pertenecientes a las expresiones interrogativas. El pretender ahondar en el misterio del lenguaje sólo me puede dar dos alternativas: llegar a una dogmática verdad; o agotar el misterio.
Escribir no es más que una forma de codificar el mundo en el que nos movemos, de ahí la necesidad de hacer del mundo algo que nos sea familiar y controlable. Desde los albores de eso que los dogmáticos llaman humanidad, ésta se ha ido abriendo maneras de concebir un mundo que sea capaz de leerse y de pensarse. He ahí -tal vez- una de las necesidades palpables por las cuales buscamos ser leídos y escritos. Si somos parte del mundo, ergo, somos sujetos de ser fuente de escritura y lectura. En términos llanos, queremos ser escritos y leídos para saber qué somos.
Es posible que llegando a este punto, nuestra vida se traduzca en ser aquello que leemos y escribimos. Parafraseando el dicho popular: dime que escribes y/o lees y te diré quién eres. Sublime y titánica la tarea del escritor, ya que aunque emplee las mejores palabras siempre quedará en deuda con aquello que se está nombrando, escribiendo o leyendo.
La palabra no abarca la totalidad del misterio que encierra lo que es el mundo... impagable deuda que se busca saldar con la poesía, la novela, la crónica; o sólo balbuceos como los que acabo de escribir y con los que pretendo saber quién soy y porqué escribo.

 Tal vez este misterio sirva mejor pensarlo con el aroma de un café que se escapa a mi escritura...

 
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