
Hoy mis palabras tienen poco alcance. Decía José Blanco Regueira que el lenguaje siempre queda en deuda con la realidad por más que se le intente nombrar y renombrar.
1. Hay una frase ya muy hecha -por no decir coloquial- en la que muchas personas justifican o nombran la presencia de la ausencia de amigos. "¿Amigos? con los dedos contados de la mano... y sobran dedos".
2. A muchas de las personas que han puesto su confianza en mi y que han entrado a la sencilla vivienda que tengo, les consta que cosas materiales como una casa, auto, cuentas en el banco, viajes, ropa de marca, etc; no los tengo. Y no me quejo, así he decidido...